Reseña sobre la obra dancística Fri(end)s de Ari Huerta
Ari Huerta, se acercó a la danza contemporánea desde Fresnillo, él es de allá, estudió ballet, folclor y sostuvo un interés nato en el movimiento y la emoción desde muy joven.
Al principio, no tenía muy clara la idea de elegir una carrera profesional, sin embargo, concebía algunos destellos de interés al contemplar algún tipo de danza. Su percepción cambió, cuando en el XIV Foro de Danza Contemporánea de la UArtes, vio una pieza completa de danza contemporánea, pero además, se adentro en el clima de la universidad, en su dinámica y entonces supo, que la danza sería su faro disciplinar.
Hoy es estudiante de la Licenciatura en Danza Contemporánea de la Universidad de las Artes, cursa el 4to semestre y ganó recientemente el primer lugar en el Concurso Interno de Trabajos Creativos “Guillermina Bravo”, en esta reseña, comparto un poco de su visión artística.
La pieza que presentó, puede concebirse como un análisis personal, en donde Ari decide meticulosamente, qué recorte crear de forma sonora, estética y visual, en la escena se vislumbra su mundo, sus inquietudes y un poco de su agitado interior.
Se va reconociendo poco a poco, su personalidad, su inquietud de nombrar las cosas, activarlas y dejarlas fluir, así como la cantidad de fuerza que posee el discurso que busca compartir. Por otro lado, la música nos remite a esa vorágine emocional e instrumental que se siente siempre al escuchar a Miller y se entremezcla con algunas reminiscencias del popping que Ari deja sobre el escenario.
Su danza, tiene influencias (dentro del ámbito de la danza contemporánea regional) de la maestra Cynthia Dueñas, quien le impartió la clase de Laboratorio de Investigación de Movimiento II; en la que se exploran diferentes ejercicios, lenguajes y se termina desarrollando a final de curso un trabajo propio, que parte de una investigación de movimiento de menos a más, la búsqueda de las calidades del mismo, la sensación de las ondas de movimiento que pueden crear y también tiene influencias de Montserrat Velasco, quien a través del Laboratorio de Sensibilización Corporal, ha compartido un contenido más directo para crear, desde donde Ari reconocer haber aprendido a conocerse a través de su cuerpo y a conocer un poco más de la danza contemporánea, para abstraer sus conceptos.
Finalmente, la pieza es una declaración de amor cifrada, abre la ventana de forma muy sútil, a un espacio personal que sólo se ha percibido por quien detecta sus sentimientos, sus más finas emociones, que declara [no están aún dichas], siguen poco controladas, oscurecidas intencionalmente y sin embargo, en la obra, encuentran el pulso para fluir hasta su más secreto destinatario(a).
Al respecto de la producción, Ari confesó haber terminado esta pieza en poco tiempo, haberlo hecho sin pretensiones y por el contrario, con el pleno deseo de participar en el concurso de forma libre y entusiasta. Editó la pieza con ayuda de Claudio Gardea, músico y docente de la Licenciatura en Danza Contemporánea, con un amplio repertorio musical de fondo y una sólida trayectoria como músico acompañante.
Finalmente, lo que haber ganado este concurso generó para él fue: confianza en sí mismo y seguridad, dos herramientas que poco podemos subestimar.
En esta ocasión, su obra duró dos minutos treinta y fue suficiente para mitigar las sombras de su interior, y compartir con nosotros su reflejo, una imagen que no termina en la escena, sino que, como menciona Josefina Zuain (2024), se sigue construyendo a través de la memoria, el archivo, los bocetos y las huellas que podemos recuperar de la danza, para crear “tejidos fundamentales para la continuidad del campo, para su desarrollo y su verificación” (Zuain, 2024, párr. 12).
Redacción: Diana León Valdez
Fotografía: Gerardo Admin Sánchez Valadez
Bibliografía
Zuain, J. (2024, septiembre 22). Escribir danza: la experiencia intransferible. Cuadernos de Danza. https://cuadernosdedanza.com.ar/index.php/textosdanzacontemporanea/802/escribir-danza-la-experiencia-intransferible
