Reseña de la obra de ganadores del 2do lugar del concurso Gullermina Bravo
Amelia Gabriela Espinosa, Diego Genovés Ortega, Elías Alejandro Solano Orona son estudiantes que actualmente cursan el cuarto semestre de la Licenciatura en Danza Contemporánea en la Universidad de las Artes. En el marco del concurso interno de trabajos creativos “Guillermina Bravo” participaron como colectivo con la pieza PES, misma que consiguió el segundo lugar.
Perfiles Artísticos Amelia tuvo su primer acercamiento con la danza a temprana edad, desde los seis años asistió a clases de ballet. Posteriormente a la edad de 12 comenzó a practicar otros géneros de baile como hip-hop y danza urbana, por lo que su decisión de ingresar a la licenciatura en danza es una continuación natural de su formación artística. Se especializa en la técnica heels, una modalidad de baile que como su nombre lo indica se practica con tacones, esto con el fin de estilizar los movimientos aportándoles elegancia y sensualidad que a su vez requiere estabilidad corporal y equilibrio. Una de sus proyecciones a futuro es ser bailarina de gira y participar en grandes eventos musicales. Por su parte, Diego mostró interés en la danza a partir del impacto visual que le provocó la película Stomp the Yard. A la edad de 17 años comenzó a practicar los tipos de baile en los que se especializa: danza urbana y ritmos latinos, por lo que se desenvuelve bien en técnicas que requieren un alto grado de movilidad como el hip-hop, salsa y bachata. Esto le ha permitido desarrollar habilidades motrices que emplea en sus clases. Dentro de su formación en la carrera ha mejorado su flexibilidad gracias al ballet y muestra gran interés en conocer y dominar otras técnicas propias de la danza contemporánea. En sus proyecciones a futuro busca superar las exigencias de la carrera y seguir especializándose. En el caso de Alejandro su primer contacto con el baile se dio en cursos de verano a los que acudió durante su infancia, para después entrar formalmente a talleres en el Parque “El Cedazo” que fomentaban el movimiento basado en la música, también llamado MBM. Por algún tiempo practicó danza aérea y muestra interés en las artes circenses y la técnica Graham. Actualmente se encuentra en un proceso de exploración de diferentes técnicas para encontrar su área de especialización. Al finalizar su formación se visualiza con un cierto dominio de diferentes técnicas y tiene la intención de continuar estudiando para especializarse.
Análisis de la pieza En lo que respecta a la pieza PES, la principal inspiración surge del interés por conjuntar el género de salsa con la técnica heels, así como con elementos de danza urbana. La idea original viene de Alejandro quien les hizo la propuesta a sus dos compañeros, ya que era consciente de que ambos tenían conocimientos en los géneros que le interesaba compaginar. La conceptualización requirió de un exhaustivo proceso de experimentación corporal, durante el cual fueron definiendo la propuesta; en este sentido gran parte de los detalles como la elección musical se añadieron conforme avanzaba la planeación. Durante este proceso surgieron muchas ideas que les interesaba desarrollar, por lo que la intención original se fue complejizando. Una de las ideas que se plantearon, es que los pies por medio del movimiento pueden proveer información y datos sobre la personalidad de las personas. Este supuesto se volvió central y a partir de la misma, la pieza se fue definiendo y direccionando. De igual forma, este fue uno de los desafíos que se les presentaron ya que, al estar limitados a las extremidades inferiores, debían cuidar que sus movimientos lograran transmitir y expresar de manera suficientemente clara el mensaje que pretendían dar a entender al público. El título da pistas sobre lo anterior, pes se traduce directamente del latín a pie. Se pone como foco principal a los pies ya que estos son el sustento principal sobre el que se sostiene el cuerpo, que es el medio por el cual se expresan los bailarines. Otro punto a destacar es que la idea original es distanciarse del tono melancólico de la danza contemporánea, y por el contrario generar emociones positivas y que la experiencia fuera disfrutable. Por otro lado, si bien cada momento posee un motivo y un significado en concreto, de los que en este texto se da parte; la intención original no era imponer una interpretación fija, se busca que cada espectador interprete la obra según lo que haya entendido. En relación con esto último se muestran muy satisfechos ya que han recibido varias interpretaciones que le dan otra lectura a su trabajo. Para transmitir estas ideas hacen uso de varios elementos escenográficos como: la iluminación enfocada en la parte baja del cuerpo, la evolución progresiva del ritmo, los silencios y el contraste de movimientos delicados y suaves con movimientos pesados y frenéticos, para finalmente terminar con el ritmo de salsa como la síntesis que armoniza los dos anteriores. La pieza se divide en cuatro momentos; el primero se centra en la técnica heels, la música es suave, la protagonista es una figura femenina que ejecuta una serie de movimientos de piernas y pies que realzan la estética que los tacones otorgan a los pies, así como la sensualidad propia de este tipo de baile De igual forma se hace énfasis en la ligereza, fluidez y delicadeza de los movimientos, dando la sensación de volatilidad, que desde una interpretación más amplia se podría relacionar con lo espiritual y lo intangible. En la segunda parte llamada “Cuadrado” introduce percusiones que provocan un abrupto cambio de ritmo que ahora es mucho más acelerado; una figura masculina irrumpe en el escenario realizando movimientos rápidos de pies, aparentemente sin mucho orden o precisión, el objetivo es transmitir energía y la fuerza. La intención de este momento es generar contraste entre los movimientos de danza urbana y los heels, así como marcar visualmente la diferencia entre los pies descalzos y los pies con tacones. Con respecto a lo anterior la luz solo ilumina las piernas y los pies, dejando el resto del cuerpo en las sombras. Esta segunda parte agrega gravedad a la pieza, dando la sensación de que los movimientos son mucho más bruscos, erráticos y desde una perspectiva simbólica, están ligados a la tierra enmarcados por las percusiones rítmicas; mismas que remiten un tanto a la Consagración de la Primavera de Stravinsky, caracterizada por un tono primitivo y salvaje. Durante el tercer momento denominado como “Presentación”, no hay música y nuevamente la luz solo permite ver los pies; los tres bailarines se colocan frente al público y ejecutan una serie de pisadas marcando ritmo. Es en este punto donde se materializa el planteamiento central anteriormente mencionado, de que el movimiento de los pies puede expresar rastros de personalidad y por tanto generar en el público una idea de cómo luce el resto de la figura. La intención era que la personalidad de cada uno se viera impregnada en cómo se mueven sus pies: los primeros se muestran tímidos con movimientos pausados que denotan algo de inseguridad o introversión; los segundos por el contrario denotan seguridad y determinación, además se diferencian claramente de los demás gracias a los tacones; y los últimos transmiten energía, dinamismo y agilidad. Para finalizar hacen un caminado en círculos entre sí que conecta con el siguiente momento. En la última parte, el “Punch” como ellos lo llaman, suena el clásico de salsa Lluvia y Nieve, del compositor puertorriqueño Mon Rivera. La luz sigue enfocando los pies, pero ahora una luz de fondo permite distinguir claramente las siluetas de los bailarines. Se pretende generar una coreografía de salsa entre las tres figuras, al principio solo dos participan, quedando la tercera relegada en el centro, mostrándose cohibida, pero después se integra en el baile, de manera que el movimiento de los tres logra configurarse de manera fluida. Como era parte de la intención original, en este momento se introducen pasos clásicos de salsa en conjunto con otros elementos propios de la danza urbana, la técnica heels, que ya en si guarda algo de relación dado que tradicionalmente las mujeres usan tacones para bailar salsa. Además, incluyen elementos acrobáticos como varias cargadas. En esencia esta es una propuesta que brinda un aire de originalidad y creatividad, que de igual forma muestra una carga teórica, simbólica y práctica muy bien lograda. Es una pieza que pone en el centro de atención el sustento primordial de la danza, los pies y su capacidad expresiva. Resulta interesante observar el trabajo de Amelia, Diego y Alejandro y su capacidad para generar un discurso en el que confluyen la hibridación de técnicas bajo el esquema de la danza contemporánea. Esto evidencia un trabajo continuo de experimentación corporal y de reflexión teórica fruto de sus clases en la licenciatura. Será interesante seguir la trayectoria y preparación de estos estudiantes prometedores.
Redacción: Efraín Lozano Fotografía: Gerardo Admin Sánchez Valadez
